Foro de Opinión Cardenal Niño de Guevara
Fines y Objeto Social

A principios del mes de Enero de 2006 quedó constituida en Sevilla la Asociación Foro de Opinión “Cardenal Niño de Guevara”, cuyos fines estatuarios son los  de “ Fomentar y mantener a través de las opiniones colegiadas de sus miembros los principios esenciales y canónicos conforme a los que fueron creadas y conforme a los que obedecen hoy las hermandades de Sevilla, así como propiciar actuaciones que contribuyan a un mejor conocimiento de la vida y desarrollo de las hermandades de Sevilla en relación a las diferentes instituciones sociales que se encuentren dentro de su ámbito de actuación”.

Para el desarrollo de sus fines la Asociación mantiene una Reunión Mensual Ordinaria en la que se trata y se debate un tema determinado, y una vez llegado a una opinión colegiada de sus miembros, ésta se hace pública. Igualmente a esas reuniones puede asistir como invitado alguna personalidad para que trate, en una charla-coloquio, un tema que se le proponga y sobre el que se pueda formar y emitir una opinión. Entra también dentro de los fines de esta Asociación, el llevar a cabo simposios, mesas de debates, etc. en los que a propuesta de la Asociación se traten temas relativos a las hermandades.

En cuanto a su estructura social se ha organizado con un número reducido de socios con el objeto de que los debates y discusiones sobre los temas tengan la operatividad propia que el número de personas reducido propicia, para poder llegar en todos los casos a una opinión colegiada.

La creación de esta Asociación obedece a la preocupación de sus fundadores que estiman que los principios esenciales y canónicos por los que se rigen nuestras hermandades no están lo suficientemente tratados en el seno de las mismas.

Su punto de partida es considerar que las hermandades de Sevilla han alcanzado un gran desarrollo social, se encuentran plenamente integradas en la sociedad sevillana y ocupan un espacio cuantitativamente importante con sus miles de hermanos, poseen un patrimonio de una gran relevancia artística y sus cortejos procesionales en Semana Santa con su espléndido barroquismo artístico en imágenes, pasos, palios, flores, ceras, bandas y cortejos hacen de este culto externo una manifestación religiosa fuera de todo parangón por su importancia y trascendencia universal. Han alcanzado a su vez una plena expresión litúrgica y artística en sus funciones y cultos.

Del mismo modo las hermandades significan para la Diócesis de Sevilla una determinada aportación social de variada índole en cuanto a caridad directa sobre las clases más desprotegidas. Esta es su importancia y su parte mas positiva.

Una vez dicho esto, queremos profundizar en las normas canónicas por las que se crean, para considerar que las hermandades tienen unos fines perfectamente delimitados, como no puede ser de otra manera, al tratarse de asociaciones públicas de la Iglesia Católica (Canon 312).

Estos fines son los siguientes:

-   Fomento de una vida cristiana más perfecta.
-  Promoción del culto público (distinguir del culto externo).
-   Promover la doctrina cristiana.
-   Realización de actividades de apostolado.
-   Iniciativas para la evangelización.
-   Ejercicios de obras de caridad.
- Animación con espíritu cristiano del orden temporal (Canon 298).

Analizando todo ello, hemos creído darnos cuenta de que nuestras hermandades, en su desarrollo diario y en sus actuaciones internas y externas, se circunscriben en una gran medida en todo lo referente y en todo lo que conlleva, a una parte mínima de sus  fines, como es el culto externo en su salida procesional en Semana Santa, guiando casi la totalidad de la vida de hermandad en la preocupación por conseguir con todos los aditamentos que ello implica, el culto exterior a sus sagradas imágenes en Semana Santa.

 Prueba de ello y reflejo social de cuanto de indica, lo constituyen los medios de comunicación, tanto escritos como audiovisuales, que desde hace unos años le dedican un gran espacio durante todo el año a las hermandades en su aspecto artístico, cuando no social (como es el caso de las elecciones a Juntas de Gobierno) dedicando verdaderas apologías a los bordados de palios y mantos, a la calidad de los canastos,  a los exornos florales, a las bandas de música y piezas musicales, a los costaleros, y a los capataces, con explicaciones exhaustivas de las sagas de los mismos; tallistas, orfebres, imagineros, horarios y recorridos. Los medios en Semana Santa no tratan el sentido profundo que tiene la Pasión de Cristo y su expresión pública en los desfiles procesionales.

Por todo ello se ve que hay parcelas fundamentales e imprescindibles en la razón de ser de las hermandades que están poco tratadas o no lo suficientemente tratadas.

Las hermandades podrían hacer una labor encomiable en la promoción del culto público . Esa promoción debe llevar consigo una formación cristiana de al menos sus miembros, cuando no de todo cristiano que pueda tener relación con la hermandad.

Hay que tener en cuenta que para dar a Dios el culto debido (no a las imágenes, aunque pueda ser un cauce) hay que hacer oración, hay que enseñar a rezar: la oración es una parte consustancial en la vida del cristiano.

Las hermandades necesitan católicos de verdad . En la sociedad laicista actual en la que nos movemos las hermandades pueden hacer un papel extraordinario, cubriendo (ya que son asociaciones públicas de fieles de la Iglesia Católica y hablan en nombre de la misma) parcelas que el propio clero no puede cubrir, formando a todos los aspirantes a hermanos que se acerquen a ella en la práctica y en la razón de los sacramentos (Bautismo, Eucaristía, Penitencia, Matrimonio, etc.). La imprescindible catequesis a todas las parejas que deseen contraer matrimonio ante la Imagen de su hermandad, darle la formación adecuada en el compromiso que adquieren en este sacramento incardinado a la procreación y educación de los hijos.

Hoy día los problemas de las hermandades como grupos humanos son los mismos que los de la propia  sociedad: la educación, las drogas, la falta de compromiso, la dignidad de la persona humana, el aborto, la responsabilidad y participación en la vida moral, el hedonismo, el relativismo; campos todos ellos en los que las hermandades pueden y deben incidir en mucha mayor medida de lo que lo hacen en cumplimiento de las normas por y para las que fueron creadas, detrayendo parte de su esfuerzo de la cofradía y todo lo que conlleva que ya, a nuestro juicio, está suficientemente tratado.

Las hermandades no son únicamente las depositarias de bienes artísticos de mayor o menor valor, ni la depositaria de actos tradicionales de mayor o menor relevancia, que también lo son; si no que las hermandades son instituciones de la Iglesia Católica nacidas y erigidas por la autoridad eclesiástica para el culto a Dios, el apostolado, la evangelización, y la caridad, en los que la salida procesional es uno de sus cultos, el más importante y específico, pero no el único.

Una vez dicho esto queremos expresar nuestro reconocimiento a la potencialidad espiritual de las Hermandades y Cofradías, a las que se puede y debe animar a desarrollar toda su riqueza e influencia en la vida cristiana de nuestras comunidades.

Así mismo estimamos digna de toda consideración y respeto la esforzada labor que realizan tantas personas, con su sacrificio y generosidad, y que desde el Consejo General de Cofradías y Juntas de Gobierno de las Hermandades, luchan y trabajan sin descanso por mantener y revitalizar en la vida de la Hermandad las labores de culto, formación, caridad, defensa de los valores cristianos, además de la singular e imperecedera tarea de conservar y acrecentar la riqueza patrimonial de nuestras asociaciones religiosas.

Nada más lejos de nuestro pensamiento que cualquier intento de interferir , solapar u obstaculizar el quehacer del Consejo General o de las Juntas de Gobierno, sino todo lo contrario, nuestro único deseo es el de ayudarles en su afán de fomentar la vida espiritual cristiana de nuestras Hermandades, creando un estado de opinión a nivel de hermanos y de la sociedad en general favorable a la revitalización cristiana de las mismas.

No intente buscarse , porque no existen, intenciones aviesas o manejos ocultos: nuestro único fin (no nos cansaremos de repetirlo) es el fomento de la espiritualidad cristiana en el seno de nuestras Hermandades, atacada descarada o taimadamente desde muchos centros y poderes, que quieren reducir nuestra Semana Santa a un simple y mero espectáculo de fiestas primaverales (Semana Mayor ). De ahí que el Foro se intitule con el nombre del Cardenal que obligó a las Cofradías sevillanas a pasar ante el Palacio Arzobispal, siendo el primer vestigio de lo que hoy en día es la carrera oficial a la Santa Iglesia Catedral en Semana Santa .

La mayoría de los componentes del Foro hemos ocupado cargos en los órganos de Gobierno de nuestras Hermandades y no nos mueve el afán de repetir, aunque sí el de colaborar y ayudar, pero sin buscar ningún tipo de promoción personal o protagonismo.

De acuerdo con todo lo anteriormente expuesto, el espíritu del Foro de Opinión Cardenal Niño de Guevara es tratar temas relacionados con la vida cristiana (esencia, base y objeto de Las Hermandades y Cofradías): sacramentos, catequesis, formación, todo lo relacionado con la familia, la educación religiosa, aborto, eutanasia y, en general, todo lo atañe a la promoción personal y cristiana del hombre y a la "cultura de la vida", de la que tanto hablaba el recordado Papa Juan Pablo II.

Por último (y esto no es motivo, sino causa de la creación del Foro de Opinión), no se puede olvidar que el don más grande que Dios concedió a la criatura humana es la libertad y no debe alarmar a nadie que en uso y ejercicio de ese derecho (reconocido por la civilización actual, con las excepciones conocidas) puedan expresarse ideas, criterios y opiniones, que por supuesto admitimos de entrada que no van a gustar a todos.

Pretendemos hacer llegar nuestra opinión a todo ese numero ingente de hermanos y a todo su ámbito familiar, para que, en la medida que sea posible, vayamos tomando conciencia del papel fundamental que tienen nuestras hermandades en nuestra Diócesis y de la necesidad de recristianización que tenemos todos, y para lo que las hermandades deben ser el medio natural y un cauce para la formación católica.

capitel
logo
separador
separador
separador
separador
separador
separador
separador